Un blog propio
jueves, octubre 27, 2005
  PARA: EDITORES Y REPORTEROS CULTURA
DE: TUSQUETS EDITORES MÉXICO
ASUNTO: PREMIO PARA CRISTINA RIVERA GARZA





Cristina Rivera Garza
Premio Anna Seghers 2005


Tusquets Editores se complace en informar que Cristina Rivera Garza (Matamoros, México, 1964), autora de esta casa editorial, obtuvo el Premio Anna Seghers 2005, dotado con 12 mil 500 euros.

En su calidad de jurado único de la Fundación Anna Seghers, Carlos Fuentes eligió a Rivera Garza para ser galardonada, por considerarla “una de las voces más importantes de la joven generación de autoras y autores mexicanos y latinoamericanos”.

La entrega del premio se realizará el 19 de noviembre del año en curso a las 19:30 horas en la ciudad de Postdam, en la sede de Altes Rathaus. Será una ceremonia abierta al público en la que la autora leerá fragmentos de sus obras.


CRISTINA RIVERA GARZA

Nació en la frontera noreste de México y reside actualmente en San Diego/Tijuana. Es autora de una obra transgenérica (novela, cuento, poesía, ensayo), interdisciplinaria (literatura e historia) escrita en su lengua materna (el español) y su lengua madrastra (el inglés). Artículos de su autoría aparecen también en el Hispanic American Historical Review y The Journal of the History of Medicine and Allied Sciencies, entre otras publicaciones en Estados Unidos. Rivera Garza ha obtenido seis de los premios literarios más reconocidos del país. Entre sus libros se cuentan La más mía (poemas, 1998), La guerra no importa (1991), La cresta de ilión y Ningún reloj cuenta esto (Andanzas, 2002). Su novela Nadie me verá llorar (Andanzas, 2000; Andanzas 518) que le valiera el Premio Nacional José Rubén Romero, el Premio Impac-Conarte-ITESM y, en 2001, el Premio Sor Juana Inés de la Cruz, ha tenido un éxito sin precedentes.



Algunos comentarios sobre su obra


Estamos ante una de las obras de ficción más notables de la literatura no sólo mexicana, sino en castellano, de esta vuelta de siglo. Paso por alto –doy por sentada- la belleza y exactitud de la prosa de Rivera Garza.

En esta novela de negras faldas largas, Cristina Rivera Garza imagina como nadie lo ha hecho en México después de José Revueltas las opciones trágicas y los desgarramientos síquicos entre la teoría y la acción revolucionarias. Lo hace con una intensidad, con una grandeza tales, que junto con la protagonista Matilda, debemos, como lectores, hincarnos cuando Diamantina muere, Cástulo se pierde y Matilda ora por ellos y de allí en adelante sólo recuerda sus nombres en secreto, como si su alma fuese el panteón de toda heroicidad fracasada.

Soy un gran admirador de su obra y acabo de leer lo que considero una revelación, la novela de Cristina Rivera Garza, Nadie me verá llorar, una de las más hermosas y perturbadoras que se han escrito jamás en México.
Carlos Fuentes



Es una de las pocas novelas históricas contemporáneas sin la matrícula decadentista del pedagogismo, y que abre las puertas de su método no al mundo de los grandes acontecimientos y los hechos consumados, sino hacia donde se vive entre el embrujo de la actualidad y el peso del azar y del destino.
Antonio Saborit

La narrativa que ofrece Nadie me verá llorar es un discurso apretado y fino que exige al lector se comprometa. No es una escritura densa. Su universo formado de pasiones, recuerdos, lecturas, sueños, es humano. Sus espacios son fácilmente identificables: sitios citadinos, rurales. Su tiempo narrativo es el pasado. Es una obra que atrapa y no da pie para pensar si le faltan o sobran palabras.
Élmer Mendoza

Dentro de dos o tres generaciones acaso alguien escribirá un texto que pregunte, ¿quién teme a Cristina Rivera Garza?
Christopher Domínguez Michael / Reforma

El gran mérito de Cristina Rivera Garza estriba en haber urdido dos historias humanas tan sintomáticas de una estructura social terriblemente injusta.
J. Ernesto Ayala / El País

La riqueza de su obra reinterpreta la narrativa latinoamericana.
Consuelo Triviño / ABC Cultural

En las antípodas de la concisión, Rivera Garza presenta las credenciales de una narradora subyugante y cautivadora.
Ricardo Baixeras / El Periódico

Con semejante argumento, digámoslo claramente, se podía haber dado tanto una gran novela como un verdadero bodrio. La maestría de Rivera Garza, obvia decirlo, consiguió plenamente lo primero sin rozar siquiera lo segundo.
Francisco M. Pastor / La Opinión de Málaga

Nadie me verá llorar acierta al bucear en zonas tan prohibidas como profundas, misteriosas e irracionales, como la droga, la locura y la muerte...

La escritora de hoy no se limita a describir o expresar situaciones íntimas, sino que a su capacidad intuitiva, a su facilidad imaginativa y racional, le suma una incisiva capacidad analítica para examinar realidades exteriores, estado que le permite recrear atmósferas históricas y sociales con objetividad e inteligencia. Un ejemplo de esta literatura es Nadie me verá llorar.





La novela moderna como la de Rivera Garza, es la que, manipulando personajes contradictorios, imperfectos y marginales, logra que sus formas constituyan una búsqueda de sentido de la aventura humana a través de la palabra.
Myrta Sessarego

Su prosa maneja con agudeza y oficio temas como la muerte, el amor y la locura.
Jurado del Premio Sor Juana Inés de la Cruz 2001

... Cristina Rivera Garza ha logrado una proeza. Como doctora en Historia, domina a la perfección los cientos de datos que la ayudaron a construir un relato de época, pero lo interesante es que puso esa información al servicio de un estilo narrativo y lírico. Su proeza fue evitar la gran tentación del género y eludir sus pedregosos lugares comunes: desarrolló –en cambio- una prosa intimista, con referencias a objetos, lugares y costumbres que como detalles reveladores convocan solapadamente, por arte de magia y de palabra, los aromas y sonidos de una época.

Rivera Garza renuncia a las morosas descripciones de la narrativa histórica tradicional y elige un lenguaje poético que nos acerca a experiencias excéntricas que también el lector ansía descubrir, atraído por la prosa cargada de incógnitas y seducciones... Después de leer la novela, estamos obligados a preguntarnos hasta qué punto las historias de los locos, de los marginados, de los que eligen el fracaso, aunque penumbras condenadas, iluminan contornos novedosos de la silueta de un país y de su gente.
Betina Keizman/ La Jornada Semanal

Vuelvo a la novela, a tu novela, que nos hace ver el mundo de otras maneras. Quisiera tener el optimismo de uno de tus personajes y creer que todo va a ser distinto, peor pero distinto. Me hago muchas preguntas. ¿Cómo lograste meterte tan a fondo en la sociedad mexicana de principios de siglo, acercarte a los sabores y los olores de la época, meterte a sus fábricas y sus cantinas, sus burdeles y sus manicomios, subirte a sus tranvías? Me sorprende que hayas logrado construir, con ese nivel de profundidad, algo tan lejano en el tiempo, y que se sientan tan cercanas las descripciones, como si tú y tus lectores hubiéramos estado ahí.
Alejandro Toledo

Cristina Rivera Garza pertenece a la más reciente generación de escritores que ha dado el norte de la república, cuyo registro y aliento conforman una nueva tesitura femenina en el coro de los narradores de aquella región.
Hoja x hoja

Su voz marca la pauta entre las escritoras de su generación... Sus cuentos siempre invitan a la relectura e incitan a la confrontación interna... No es difícil sucumbir ante una pluma que disecciona, revela, pero sobre todo que nos aproxima.
Héctor González / Vértigo

Cristina Rivera es una narradora que revela realidades nuevas en la novelística hispanoamericana.
El Informador

En su novela, Rivera Garza no construye únicamente un discurso femenino: el mundo fotográfico y el mundo de la siquiatría van juntos en esta novela. Desde siempre, el discurso de la locura es perturbador: se obliga al demente a guardar silencio, aunque a veces posea una dolorosa lucidez. Eso es lo que encontró la escritora al examinar los archivos de los internos de La Castañeda.
El Heraldo

Sobre La cresta de ilión
· La cresta de ilión construye un acertijo y hace del lector el necesario complemento de su conspiración narrativa. Un ensamble de desdoblamientos y miedos ante el ser profundo de la mujer.
El Ángel / Reforma





Novela creada en los bordes de las identidades, en las fronteras del sueño y la vigilia, la memoria y la amnesia; donde la realidad es esa urdimbre de lo incierto.
Jorge Luis Espinosa / Milenio Diario

La cresta de ilión confirma que Cristina Rivera Garza es una de las narradoras más estimulantes de las generaciones recientes, merced a la construcción de mundos cerrados cuya lógica interna arroja luces acerca del lado inquietante de la naturaleza humana mediante la confrontación del individuo con el universo.

Extraña y deslumbrante, La cresta de ilión transcurre en un lugar límbico y limítrofe muy apto para desencadenar serias dudas acerca de la propia identidad, desentrañar los efectos del miedo y de la conjugación de memoria y olvido.
Mauricio Bracanti / Uno más uno

La cresta de ilión es, pues, un reencuentro con una escritura cara, la de Amparo Dávila; un reencuentro con ese mundo umbroso y lleno de fantasmas que habita los cuentos de un fantasma.
Semanario Cultural Novedades

Cristina deslumbra con una peculiar intuición narrativa a la que se aúna una prosa poética admirablemente limada de florituras.

Más allá de datos, fechas y estadísticas, Cristina posee una exquisita y prodigiosa sensibilidad que le permite, no sólo desenvolverse en sus escenarios, muy cercanos a lo gótico, sino además meter en ellos a su lector.
Eve Gil / Suplemento Arena

En la narrativa mexicana e hispanoamericana, la voz de Cristina Rivera Garza se ha hecho escuchar con naturalidad y sorpresa a la vez. Enmarcada en un realismo acompañado de un discurso historicista, suele denotar los más increíbles sucesos que parecieran pertenecer al terreno de lo fantástico, a pesar de que su procedencia se ajusta a la perfección de la locura, la desesperanza y la muerte, elementos por demás humanos y por lo tanto reales.

La obra de Cristina Rivera Garza: entre las más integrales y buscadoras, siempre, de una armonía digna entre la articularidad de la forma y la sustancia.

La cresta de ilión toma un ritmo en crecendo, creando de esta manera un “efecto mariposa” en el relato: el texto se agranda porque la información aumenta, a la vez que sigue siendo el mismo y se reitera... El escrupuloso cuidado en la construcción gramatical, deja a Rivera Garza entre las mejores economistas del lenguaje. Características pues, que denotan a una narradora avezada y con presumible dominio de la arquitectura narrativa. Un lenguaje que raya en lo poético, cuestionamientos que obligan no sólo a la reflexión sino al replanteamiento de “verdades sociales”, así como la carga psicológica siempre sorpresiva de los personajes, hacen de La cresta de Ilión una obra que se fuga de cualquier género determinado.
El Informador 
martes, julio 05, 2005
  LA TRASVESTI INVOLUNTARIA

Por Mónica Mayer



La comodidad me llevó a convertirme en una trasvesti involuntaria.

De bebé mis papás no me hicieron hoyitos en las orejas y rara vez uso aretes porque los de presión me molestan.

Traigo botitas porque desde niña se me tuercen los tobillos. Jamás dominé el tacón alto.

De adolescente la melena me llegaba abajo de la cintura. Un día me hartó la chamba que implicaba cuidarla. Ahora uso el cabello cortito.

No me maquillo porque no veo sin lentes o me tallo los ojos pintados y acabo embarrada

Uso huipiles por bellos y cómodos, pero también camisas de pana de cuadros por calientitas. Me recuerdan a Víctor (mi esposo) que es de Tijuana. Son parte del vestuario que compartimos.

Soy fachosa por naturaleza y defiendo mi derecho a serlo.

La bronca empezó cuando, a mis cincuenta y pico de años y con kilitos de más, cuando no traigo huipil, me dicen “señor”. Primero me daba risa, pero después me irritó. Seré fachosa, pero me encanta ser mujer.

El dilema se volvió tema de conversación familiar. “Ponte blusas color pastel”, sugirieron unos, mientras otros se sorprendían que me molestara que me dijeran señor. Notamos que los aretes, collares y el largo del cabello ya no sirven para distinguir el género y en la era de la obesidad, un guey gordo tiene las chichis tan grandes como las de una vieja de mi edad.

Estaba a punto de taladrarme las orejas para usar aretes, cuando llegó la invitación a LA INQUIETANTE SEMANA INTERNACIONAL DE LAS MUJERES BARBUDAS. Me pareció divertidísimo. Al poco tiempo me avisaron de una sesión fotográfica para las barbudas en una peluquería en la colonia Narvarte. Asistí.

¡Ponerme la barba fue increíble! Primero noté cuán desnudo había estado mi rostro. Después observé que me gustaba acariciar mi propia barba. Por último comprendí que no me molestaba disfrazarme de hombre, sino ser trasvesti involuntaria.

Ahora me dicen: “¿Señora, porqué trae barba?



MÓNICA MAYER http://www.pintomiraya.com.mx
LA INQUIETANTE E INTERNACIONAL SEMANA DE LAS MUJERES BARBUDAS
http://www.unblogpropio.blogspot.com 
  Y sin embargo, se mueve...

Por Patricia Vega


Desde un punto de vista biológico, la existencia barbas o vello facial, no es una característica exclusiva del llamado sexo masculino. La biología y la medicina nos han permitido comprobar que en todas las personas se combinan las hormonas masculinas y femeninas. Y la principal hormona masculina -no hay que dejar de insistir en que también existe en las mujeres-, la testosterona, es justamente la hormona que regula el crecimiento del vello facial y corporal, pero también se le conoce como la responsable de la existencia del apetito sexual.

Así, estas barbas y bigotes se deben al hecho de traer los niveles de testosterona hipotéticamente por los cielos, después de atravesar por una temporada en la que andaba con las pilas bajas y la consiguiente pérdida de libido como resultado de la escasa producción de estrógenos, característica de la menopausia.

Decidí poner mis barbas a remojar y recurrir al sabio consejo de mi amigo Javier Flores con el propósito de empezar a desentrañar esta madeja y lo primero que asentó en la entrevista concedida es que no existe un modelo uniforme de sexualidad. En opinión de este médico cirujano y maestro en ciencias, interesado desde hace años en el estudio del sexo biológico de los seres humanos, una de las mayores aportaciones del pensamiento médico a la humanidad es el concepto de la individualidad biológica que no es, por cierto, -agrega- una idea reciente, sino que aparece mucho antes que Platón. En este orden de ideas, en su libro El paradigma sexual (Lectorum, 2001), Javier Flores propone un nuevo paradigma: el de la existencia de un sexo individual para cada persona. En consecuencia, habría tantos sexos como individuos existan en el planeta. Más aún, concluye Flores, el sexo en los humanos no es algo fijo para toda la vida, es algo que se está moviendo constantemente: tu tienes un sexo y una conducta sexual en este momento y con el paso del tiempo tienes otra, es algo que se va modificando tanto conductual como anatómicamente. Nuestra sexualidad nos puede sorprender en cualquier momento. Está poca madre, ¿no?

Este divertimento tiene como propósito volver a evidenciar la necesidad de modificar el paradigma de los dos sexos únicos -hombre y mujer- que ha mostrado su inoperancia en prácticamente todos los campos del conocimiento humano.


¡Salud y larga vida a las mujeres barbudas!


Ciudad de México, junio de 2005 
  Envidias domésticas, sin embargo exóticas

por: Vizania Amezcua.

En hablando de barbas y toda vez que mi memoria, negada a olvidar, las ha mantenido ahí para que yo no logre reponerme, aún cuando ignore con qué exacto afán esas remembranzas se conservan, dos son las que recuerdo -lo confieso sin el menor recato- con mayor envidia y sentimiento de desgracia: la de mi padre: completa bajo el bigote, tupida hasta lograr el encanto de lo acolchonado y platinada en su totalidad cuando ya rebasaba los sesenta; y la otra: perteneciente al rostro de un amante ya lejano que, afrodisíaca en su poblada oscuridad, siempre lució un perfecto corte de candado.

Dichas barbas les otorgaban a estos dos hombres, según Quevedo en su romance burlesco titulado Varios linajes de calvas, a la par de la tradición estética, la virilidad, fuerza, valor, honor y belleza que se ha conferido a ese entramado de pelos circundantes a la boca. Pero además, esa sabiduría implícita que se ha concedido a la barba desde siempre, que impulsó a letrados, médicos y ermitaños de otras épocas a usarla al más puro estilo de Marx o Engels; costumbre con la que pretendían inspirar su idea de sabiduría y ciencia -entendiendo que ésta consistía en “pelo y gestos”, como también censura Quevedo- y que de modo paralelo, en contrasentido, exponía a los rapados, calvos o lampiños como ignorantes; luego entonces no era de extrañar que, en aquella época, el barbero pudiera deshacer letrados, e incluso hombres.
Pero volviendo a esas dos moscas (sinónimo humorístico de barba) y más allá de las apariencias, existían otros aspectos que también me parecían harto envidiables. Por principio, la forma que en la que el primero
-entiéndase mi padre- solía acariciarla: partiendo, de forma invariable, desde el labio inferior hasta toparse con el desierto del cuello, la mano firme y confortada tras la sensación de esa alineación de vellos como si acariciara el lomo de un gato (con la ventaja incluso de sentir al mismo tiempo lo que el felino experimenta cada que es acariciado).

Y cuando terminaba de beber, esas copiosas gotas que quedaban atrapadas en la punta de sus bigotes, mismas que para qué secar con la servilleta, si un rápido movimiento del labio inferior podía llevarlas de inmediato a la boca en la comprobación y afirmación de que para él “siempre habría unas cuantas gotas extra”.

Por su parte, el antiguo amante fue siempre más recatado para con su forma de acariciarla, y de educación un poco más medrosa, creo no haberlo visto nunca, luego de beber, lejos de la servilleta. Sin embargo y a diferencia de mi padre, éste también exhibía sus envidiables manías peludas: por un extremo de la boca, la punta de su lengua hacía repentinos escapes para tocar, apenas al roce, los vellos duros que crecían en la comisura de sus labios. Acto que, además, podía ser ejercitado en dos vertientes: como el sencillo pasatiempo de quien distraído y absorto dejaba pasar lo que marca el engranaje de los relojes, o como quien, en busca de concentración, lograba transformar ese roce de vellos en el mejor asidero para sus ideas.
Tras mirarlos en repetidas ocasiones yo solía lamentar el hecho de no haber tenido una barba, quizá de la misma forma en que se lamentan los calvos: esos que llevan el luto por la hebra caída usando los restos que les quedan en la sien para taparse la coronilla reluciente, los que incendian sus ahorros pagando malhadados implantes, los que se rapan el cráneo en un arrebato de resignación pro-activa o los que no se quitan la cachucha. Desde luego habrá quien diga que esta afirmación: la de envidiar el look Marx-Engels, no resulta del todo veraz y convincente, y que si yo hubiese padecido hipertricosis -exceso de vello en el rostro- y, repentinamente, me volvieran a dar una oportunidad para escoger, debería gritar: ¡calvicie!, ¡calvicie a todas luces!. No obstante hoy puedo resolver que mi memoria hizo bien en guardar aquellas impresiones de doméstica envidia y sentimiento de desgracia, lo mismo que el recuerdo de aquellas barbas, de lo contrario quizá no me hubiese atrevido a escuchar el llamado recluta que me ha convocado ni estaría usando esta barba como lo hago ni el diván o el confesionario habrían logrado curarme de esa fijación velluda que la memoria se ha negado, se niega a olvidar. 
lunes, junio 27, 2005
  viernes, junio 24, 2005

La Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbonas

Por: Eve Gil


Cuando Cristina Rivera Garza me invitó a participar de la I Semana Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbonas, creí que era una broma. Y sí, en efecto, fue una broma en la que ella quería que participáramos mujeres (poco más tarde se involucró a varones) inmersas en el mundo de las artes. Broma, no obstante, que habría de enriquecernos más de lo que cualquiera de nosotros suponíamos. Yo acudí a su llamado impulsada, más que nada, por la enorme admiración, respeto y amistad que siento hacia esta extraordinaria escritora tamaulipeca, incluso me dejé retratar con bigote y barba, yo, que no soy muy amiga de las cámaras que digamos e inútilmente he pretendido guardar mi anonimato. El caso es que algo me pasó cuando Cristina me adhirió la piocha de utilería. En colocarlas no se demora una más de cinco minutos y sin embargo basta esa sencilla maniobra para convertirse en otra persona. Lo primero que pensé al verme en el espejo, fue que me parecía a Rasputín (aunque poco más tarde me desengañarían: la mayoría coincidía en que me parecía a Jesucristo, lo cual no resulta tan divertido) y jugué con esa nueva identidad al momento de posar para Ivonne Venegas, toda una artista del lente. Aquello, le dije a Cristina (y lo repetiría días más tarde durante la lectura con la cual cerramos la Inquietante Semana), fue como escribir; como cuando se trabaja en un personaje al cual se le dota de características muy particulares, que al mismo tiempo tienen algo del propio autor. Como cuando se traviste una literariamente y se pone en las botas de un narrador varón. Las barbas nos permitieron a las artistas participantes (escritoras, dramaturgas, bailarinas, pintoras, performanceras, músicas, etc) hacer sobre nuestras propias personas lo que comúnmente ejecutamos sobre el lienzo, la partitura, el escenario o la página en blanco: convertirnos en arcilla de nosotras mismas, crear un nuevo carácter sobre nuestra identidad cotidiana.
Confieso que antes de formar parte del privilegiado coro de las mujeres barbonas (“barbonas” porque rima con “cabronas”, decidieron Cristina y la también escritora Adriana González Mateos), no imaginé que ello pudiera contribuir de forma tan íntima con mi creatividad, cosa que tanto yo como las demás participantes agradeceremos toda la vida a la creadora del concepto. Curiosamente, ni la propia Cristina sabía lo que removería con esta broma que, en principio, únicamente pretendía reunirnos en una especie de hermandad peluda. Cuando le pregunté de donde había surgido esa inquietud, la autora de Nadie me verá llorar simplemente respondió que era una forma de manifestarse contra una sociedad que decretaba que las mujeres debíamos aparentar mantener una piel inmaculada y libre de materia pilosa, siendo que hormonalmente estamos tan predispuestas como los mismos varones a generar vello. A mí me pareció divertido porque siempre he sido enemiga de la tortura de la depilación (ceras, pinzas, tiras, etc) y no pocas veces me había preguntado frente al espejo por qué debía pasar forzosamente por ello; porque esa función tan natural de mi cuerpo le resultaba tan aberrante al patriarcado, como de hecho resulta todo lo que tiene que ver con la anatomía y la biología femeninas.
Yo, sinceramente, no me atreví a salir a la calle con mis bigotes y mis barbas. Únicamente me dejé ver con mi disfraz en el evento llevado a cabo en la Casa Refugio Citlaltépetl, sin embargo, algunas de las participantes, como fue el caso de Francesca Gargallo, se dejaron ver con sus implementos. Según la propia Francesca, la actitud de la gente hacia la mujer barbona que ella representaba era una mezcla de reverencia y miedo, pero nunca mencionó la burla. Sus alumnos se mostraron más atentos y formales de lo habitual. El taxista que las llevó a ella y a su hija inclinó avergonzado la cabeza y mantuvo un férreo silencio durante el trayecto, respetando casi religiosamente a todos los semáforos. Son realmente divertidas las reacciones que provocan las mujeres barbonas. Por su parte, Cristina, Amaranta Caballero, Vizania Amezcua y otras artistas se atrevieron a salir barbonas a las calles de Monterrey, cerciorándose de filmar las reacciones que su paso levantaba, particularmente en los parroquianos de una cantina donde las atrevidas mujeres se metieron a beber una copa y jugar dominó. La mayoría masculina del recinto estaba francamente pasmada ante la presencia de tan peculiares hembras, no podían quitarles la mirada de encima, pero nadie se atrevió a molestarlas aunque si manifestaron discretamente su indignación. Una barbona, ni duda quepa, inspira una amalgama de emociones que van desde la sorpresa, pasando por la contrariedad y el temor. Ergo: la barba llevada por una mujer impone respeto.Me gustaron tanto las barbas, como, supongo, a la gran mayoría de las participantes, que públicamente clamé porque a las mujeres se nos permitiera participar de la metrosexualidad. ¿Por qué si un hombre tiene derecho a depilarse las cejas, teñirse el cabello, usar aretes y pintarse las uñas, y seguir siendo un símbolo sexual, una mujer no puede asimismo usar barba y bigotes?Entre las conquistas del feminismo nos quedan tres pendientes: el sacerdocio, la barba y el bigote.
Por eso, hay veces que permito al vello crecer desmesuradamente, experimentando una especie de complicidad conmigo misma, semejante al de las mujeres musulmanas que se maquillan aunque nadie las vea bajo la burka pues, aunque tímidamente, se manifiestan reacias a que la sociedad patriarcal y machista las moldee por completo. Para ellas, el rimel y el colorete son sus voces acalladas: para nosotras debieran ser los pelos. También las mujeres generamos pelo, sí señores y señoras, a veces tanto o más que algunos hombres, a veces igual de áspero y rizado, pero nuestra lampiña sociedad americana (las europeas quemaron los rastrillos junto con los sostenes) nos exige autoflagelarnos con ceras calientes, pinzas, navajas o tiras; aparentar que somos bebés, cuando mucho adolescentes; y nosotras, sumisas, nos sometemos a las sesiones de tortura que nos permiten ser lo que los demás quieren que seamos pero que, definitivamente, no somos. Actualmente no solo se nos exige arrasar de la piel del cuerpo toda impureza pilosa, sino también el rostro, por lo que las que estábamos tan IN en los años ochenta, con cejas a lo Brooke Shields, tenemos dos caminos: arrancarnos nuestras ex preciosas cejas o quedarnos pasadas de moda. Yo, naturalmente, he optado por lo segundo. Afortunadamente las modas son cíclicas. Las mujeres somos eternas.Definitivamente, no seremos libres de verdad mientras nos sometamos a la exigencia social de fingir ser lo que no somos: seres inmaculados. Pero no solamente deberíamos liberarnos de una vez y para siempre de todo lo que nos lastime, sino además adoptar barbas y bigotes si nos da la gana. ¿Por qué no? Ocultan los defectos y resaltan las virtudes mejor que el maquillaje.
Si tontos no son, los hombres: saben perfectamente que un bigote contribuye a suavizar unos labios duros o licenciosos y que una hermosa barba realza el marco del rostro y además, cubre barbillas demasiado estrechas o demasiado grandes, y quizá por ello pretenden privarnos radicalmente de tales atributos: de la real cosmética de los pelos.

evelinamaria@gmail.com 
viernes, junio 24, 2005
  EL UNIVERSAL
Artes Visuales

Mónica Mayer *
24 de junio de 2005


La inquietante semana de las mujeres barbudas

Allá por marzo me llegó un correo electrónico de la escritora Amaranta Caballero de Tijuana avisándome de un proyecto. Lo leí, sonreí y me apunté.

El mensaje era una convocatoria para participar en La inquietante (e internacional) semana de las mujeres barbudas. Era una invitación a "desmarcar el vello facial, apropiándoselo de formas lúdicas, inesperadas". Amaranta y sus aguerridas compañeras proponían "desmarcar el género, volviéndolo tan flexible y cambiante como es". Irreverentes como lo son, confesaban: "Se trata de hacer una travesura. Se trata de pasársela bien". En estos tiempos de agobio social y de violencia, una invitación así no sólo era una brisa fresca, sino una forma de resistencia virulenta (por aquello de lo contagiosa).

La manera de participar era sencilla. Había que enviarle una foto por correo electrónico a Amaranta, a Cristina Garza o a Margarita Valencia y ellas se encargarían de ponernos barbas virtuales. De ahí en adelante fue como una bola de nieve. Empezaron a surgir textos y videos. Decenas de mujeres (y hombres) enviaron sus fotos. La tentación también le llegó a la revista Tentación. Échele un ojito mañana que la reciba con su periódico. La red de complicidades creció.

El proyecto surgió cuando Cristina Garza vio la obra de las artistas visuales Ana Mendieta (Cuba, 1948-Nueva York 1985) y de Zoe Leonard (Nueva York, 1961) pero la excusa podría haber sido el extraordinario cuadro de La mujer barbuda del pintor español José de Ribera (1591-1662) o alguno de los performances con barba de la mexicana Pilar Villela (México, 1972). El hecho es que la idea (y la realidad) de la mujer barbuda sigue siendo inquietante y atractiva, aterradora y lúdica. Es material de primera para el arte.

Reflexionar sobre las barbas femeninas nos puede llevar por muchos caminos. Cuestiona los cánones de belleza que consideran el vello como algo sucio, obsceno: por algo hay tanto producto para depilarse. Descubre nuestro miedo a la diferencia: la barbuda ha sido bruja, personaje de circo, fenómeno. Incluso hay un viejo refrán que dice, "a la mujer barbuda, de lejos se la saluda". Pero también impugna las muy limitadas ideas de identidad y de sexualidad que acepta la sociedad.

El clan de barbudas está haciendo su primera aparición en la Casa Refugio Citlaltépetl (Citlaltépetl 25, colonia Condesa). Ahí se exponen fotografías de Mariano Aparicio e Yvonne Venegas, de escritoras, académicas, artistas, etcétera. con barba (entre ellas Marta Lamas y Myriam Moscona) y las fotos intervenidas por Amaranta Caballero que también están en www.unblogpropio.blogspot.com.

Hay videos de Adolfo Estrada, Maggie Valencia, Elena Escobedo y Xóchitl Zepeda y una veintena de textos de las participantes. La exposición se inauguró el 18 y termina mañana. Anoche hubo una lectura de textos.

Otras de las barbudas/os son Sandra Lorenzano, Carla Faesler, Mónica Nepote, Rocío Cerón, Mónica Szurmuk, Maritza López, Amelia Suárez, Ishtar Cardona, Bárbara Colio, Cristina Peri Rossi, Vizania Amescua, Ana Clavel, Patricia Vega, Adriana González Mateos, Noé Morales, Luis Felipe Lomelí, Françoise Roy, Francesca Gargallo, Elena Guiochins, Juliana Faesler y Abril Castro, que fungió como curadora.

Por lo pronto, ya estoy usando mi barba. Es una piochita monísima. He descubierto que traer barba se siente calientito. Es un antifaz protector, de ahí que también dé poder. La barba es una máscara, pero qué rico es acariciarla (por algo llevo 30 años con Víctor Lerma). Ahora acaricio su rostro, pero también el mío.

*Artista visual.
http://www.pintomiraya.com.mx 
  La Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbudas.
Inauguración: 18 de junio; Casa Refugio Citlaltépetl. México, D. F. 18:hrs


Por: Amaranta Caballero Prado

I

MASTIC HIDROSOLUBLE*

— No inhales. El olor es un poco fuerte.
— Aaaah…
— No inhales.

Presioné los mechones de pelo sintético sobre la barbilla y el labio superior. Ellas hacían gestos debido al picor en la nariz, no precisamente de los vellos sintéticos que se adherían, sino al fuerte olor químico de la goma blanca. Una de ellas enrojeció y los ojos le empezaron a llorar bastante. Exceptuando a una con quien en otra ocasión había cruzado algunas palabras y un baile a medias, yo no conocía a ninguna de las mujeres que se acercaron para que las barbara esa noche. Sin embargo, mis yemas presionando el pelo artificial sobre sus rostros trabajaban como si aquellas mandíbulas, mejillas y labios superiores fueran arcilla moldeable donde el nacimiento del vello tuviera desde siempre un lugar -imprevisible- pero al fin, lugar. Y donde mis manos, dedos, yemas encontraran, indómitos, precisos, la conexión capilar bajo la primera capa de piel suave.




II

LAS CONDESAS

Vizania y yo bajamos del carro una calle frente a la casa donde se llevaría a cabo la inauguración de La Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbudas. La tarde había caído y los árboles de esa colonia esperaban ver pasar seguramente a alguna Condesa. No hubo tal. Pero esos árboles al igual que las personas que caminaban sobre las banquetas vieron pasar una tras otra, con paso firme y desinhibido a las mujeres barbonas. Envueltas varias de ellas en sedas coloridas, frescas, transparentes. Ropas con olanes y zapatillas casi todas aguja. Cabelleras perfumadas y manos femeninas acariciando gozosas los bigotes y las barbas que a cada una le enmarcaban, esa tarde, las miradas delineadas con rimmel y sombras.

- Pssst . . . pssst
- Pssst . . . pssst . . . mamacitas . . . pssst . . . pssst

Dijeron un trío de hombres que se encontraba sobre la banqueta arreglando un carro. Nosotras, sonriendo, acariciamos nuestras barbas. Guiño.



III

LA EXPOSICIÓN


Dentro de la casa, sobre la escalinata en “L” los rostros vellísimos colocados con perfecta medida. Dentro de las salas los rostros vellísimos, profesionales, enmarcados y observadores. Cada una de las Mujeres Barbonas desde su sitio sabía que la gente ajena y lampiña se asomaría a verlas. La incredulidad era un punto a parte. La escena, como obra de teatro se realizó afuera. Los textos, como los vellos y vellas, por todas partes. La imagen en video transmitiendo a una mujer barbada, sentada en el metro de Madrid y caminando oronda entre la gente: No tengo un pelo de tonta. Hermosa espalda.

Un hombre con la mitad de la barba en azul observaba la escena.

La mitad. La barba. El vello. La pregunta: ¿Y si una mujer se pone barba, oculta su verdadero rostro?

Yo, dartagñánica. Con bigotes dalinescos y mirada horizontal. Realmente guapo, esplendorosa. Neo Gioconda Velli. Duchampiana. Barbando a mujer embarazada:

- Esto lo sabrá tu hijo. Dijo el padre.
- Pero por supuesto. Riendo contestó la madre.
- Pónme un poco más de vello sobre la barba. Ella me dijo.







* Mastic: Es un pegamento para postizos totalmente incoloro. Se puede aplicar para barbas, postizos de cabeza y cejas. No se debe aplicar para el pelo natural. También existe hidrosoluble que se retira con agua y se puede utilizar para tapar cejas y pelo.





18 de junio de 2005
México, D.F. 
lunes, junio 20, 2005
  HOY EN VENTANA 22


Canal 22
Inauguración de la Semana Inquietante e Internacional de Mujeres Barbadas
19:00 hrs (hora de México)


No se lo pierda!! 
  Tienen barbudas encuentro mundial

Se reúnen en la Casa Refugio Citlaltépetl
Por Sergio R. Blanco
Grupo Reforma
Ciudad de México (20 junio 2005).-

"Nunca me habían volteado tanto a ver como hoy", expresó la dramaturga Bárbara Colio (Mexicali, Baja California 1969) mientras atusaba el extremo de la larga barba castaña que emergía de su cara. Colio fue una de las más de 20 mujeres que se reunieron la tarde del sábado en la Casa Refugio Citlaltépetl (ubicada en Citlaltépetl 25, Col. Condesa) para celebrar la Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbudas.

La creadora, que había salido de su casa luciendo un vestido negro, estrecho y corto, unos zapatos de tacón de aguja y una tupida pelambrera facial -sin bigote- escuchó mientras caminaba por la calle hacia el recinto, cómo un señor increpaba: "¡ahí están las mujeres vestidas de hombre!".

Colio se detuvo, extendió sus manos a lo largo de su atuendo femenino, y respondió: "¿realmente, usted cree que estoy vestida como un hombre?"

"Pues trae barbas", contestó el señor.

Provocar la ambigüedad de los roles a través de la interacción lúdica con un elemento asociado a la masculinidad -e incluso a la sabiduría- es uno de los hilos conductores del encuentro, explicó la también barbada Cristina Rivera Garza, una de las promotoras.

"Hay muchos propósitos, desde cuestiones enraizadas en investigaciones de echar relajo, como vernos con asombro, o como simple o muy complicadamente lanzarnos hacia la otredad jugando con nuestro rostro", indicó la escritora.

El proyecto -que fue anunciado por Rivera Garza y la escritora Adriana González Mateos la semana pasada en el marco de las Jornadas del Colegio de Filosofía, Letras y Humanidades de la Universidad del Claustro de Sor Juana- ha involucrado a más de 90 personas, hombres y mujeres, de distintas generaciones.

"Hemos hecho este ejercicio por puro gusto, por salir y ver cómo producimos socialmente la mirada de asombro, a veces de rechazo, de duda o de complicidad también", expresó Rivera Garza.

A través de 23 imágenes impresas sobre papel que recrean a mujeres barbudas en diversos contextos, los fotógrafos Mariano Aparicio e Yvonne Venegas abordan el cambio de significado de los cuerpos cuando se traspasa el límite de las características atribuidas convencionalmente a cada género.

En las paredes de la casa refugio también se exhiben decenas de fotografías que el público envió al sitio web www.unblogpropio.com y que fueron dotadas de pelo en el rostro al ser intervenidas por Amaranta Caballero Prado.

Un video de Adolfo Estrada, Maggie Valencia, Elena Escobedo y Xóchitl Zepeda refleja situaciones cotidianas -como jugar al dominó, o conducir un automóvil- efectuadas por mujeres con barba.

Cuenta una leyenda que la primera mujer de largo vello facial surgió porque desobedeció a sus padres y fue castigada con una extensa barba que la marcó como un fenómeno desviado. Esa rebeldía, evocada en un ambiente distendido, fue celebrada la tarde sabatina con barbas postizas por poetas, ensayistas, narradoras, periodistas y comunicólogas, quienes no saben todavía si la Inquietante Semana volverá a celebrarse el próximo año. 
  NOTÉRRIMA DE PELOS!
(y ahora sí que Con Pelos y Señales)

Lunes 20 de junio de 2005

Reivindican el derecho a desobedecer las intolerancias

Irrespetuoso comienzo de la Semana de las Mujeres Barbudas
Arturo Jiménez

De pelos y vellísimas lucieron una veintena de narradoras, poetas, periodistas, académicas, fotógrafas y artistas visuales durante la inauguración de la muy anunciada Inquietante e Internacional Semana de las Mujeres Barbudas, en la Casa Refugio Citlaltépetl. (La Jornada, 12/05/2005).

Estamos aquí, leyó la escritora Cristina Rivera Garza, en nombre de todas las barbonas y bigotonas, quienes cayeron en esa (des) gracia por desobedecer a sus padres y a todo tipo de intolerancia, y enlistó:

"Para mirarnos con asombro, para cruzar definiciones de género como quien cruza la calle, para echar relajo, para celebrar cierta masculinidad propia (y cierta ajena), para ser monstruosas (o para dejar de serlo), para preguntarnos ¿qué es ser hombre?, ¿qué es ser mujer?, ¿qué es ser otro?, para desidentificarnos, para mesarnos la (ergo) barba, para desobedecer, para dar la cara, para hacer una travesura, para ser tu espejo empañado, para pasarla bien."

Al sol lánguido de la tarde sabatina algunas de las desobedientes mujeres mostraron sin pudor sus piochas ante la discreta mirada de escándalo de los transeúntes de la colonia Condesa, como la dramaturga Bárbara Colio, quien en su nombre lleva la fama y a quien le informaban sin que les preguntara:

-Las mujeres vestidas de hombre se fueron por allá -señalándole la Casa Refugio.-Pero si no estamos vestidas de hombre -les aclaraba la escritora bajacaliforniana acariciándose los pelos de la barba, pero envuelta en zapatillas y mallas beige y un vestidito negro.

Con su respuesta Bárba-ra, sincera al reconocer que nunca había logrado atraer tantas miradas como ese sábado, daba pie a un improbable debate sobre la gran diferencia entre lo que se ve y lo que se dice, o un análisis semiótico acerca de la validez relativa del famoso dicho: lo que se ve no se juzga.

Entre las bellas, velludas, velluditas también estaban Myriam Moscona, Francesca Gargallo, Mónica Nepote, Mónica Mayer, Carla Faesler y muchas más, todas respetables por irrespetuosas.

Pubis en la cara

Luego de una barbera y antioficial inauguración, todos los asistentes, velludos y lampiños, se desparramaron por los saloncitos de la casa refugio para ver a las peludas creadoras fotografiadas por Mariano Aparicio e Yvonne Venegas.

También pudieron apreciar las bárbaras intervenciones fotográficas (con barbas digitales) de Amaranta Caballero Prado y dos videos (en la semana proyectarán otros) de Adolfo Estrada, Maggie Valencia Triana, Alpha Elena Escobedo, Xóchitl Zepeda-Blouin.

En la espalda de una barbuda videograbada se leía: no tengo un pelo de tonta.

En el patio trasero de la casa también pudo verse una escena de una rasurada farsa melodramática -aunque el protagonista era una mujer barbuda de nombre Mauricio- de la obra Plagio de palabras. Debe reconocerse que el dilema del drama sí puso los pelos de punta (y las barbas a remojar) en su clasisismo: gay o no gay, esa es la cuestión.

Pegadas en las paredes, en carpetas se colocaron textos fotocopiados de varias creadoras peludas, para que fueran tomados por quien quisiera. En uno de ellos, titulado Inocencias barbadas, Ana Clavel bordaba sobre poblados pubis femeninos afeitados.

En otro, llamado La isla de las Mujeres Barbadas, Cristina Peri Rossi escribe en las primeras líneas: "En el continente de la Utopía, rodeada de mares (el Mar de la Melancolía, el Mar de Leche, el Mar de la Menopausia y el Mar de Espejo), se alza la isla de las Mujeres Barbadas, aquellas a quienes el vello del pubis se les subió a la cara por su facultad de amar a otras mujeres."¿Señora, por qué trae barba?

Mónica Mayer también puso sus fotocopias, tituladas La travesti involuntaria, donde cuenta que, aunque le encanta ser mujer, suelen confundirla con hombre. Los debates en su familia sobre el leninista qué hacer se acabaron cuando la invitaron a participar en la muy espectacular Inquietante e Internacional Semana de las Mujeres Barbudas.

"¡Ponerme la barba fue increíble! Primero noté cuán desnudo había estado mi rostro. Después observé que me gustaba acariciar mi propia barba. Por último comprendí que no me molestaba disfrazarme de hombre, sino ser travesti involuntaria. Ahora me dicen: '¿Señora, por qué trae barba?'"

Contra el mito

En dos cuartillas firmadas por Sayak/Margarita Valencia Triana, fechadas en Madrid, tituladas Welcome to Hairy Tales y colocadas junto a uno de los videos, se advierte:

"Cuidado: Esto es una irrupción táctica contra los mitos criptoreligiosos que acompañan a la idea de cuerpo y género.
Precaución:
No somos drags vaciadas de contenido, ni fashionistas extremas.
No somos kitsch-optimistas, ni exhibicionistas vulgares.
Somos lúdico-práctico-críticas."

El material expuesto en esta irrupción táctica podrá apreciarse toda la semana en la Casa Refugio Citlaltépetl.
El día 23, los Jueves literarios se asociarán a la semana barbuda. A la lectura podrán asistir todo tipo de hombres, mujeres y demás seres humanos con pelos en la cara. Un lugar virtual para saber más sobre este cruce de definiciones de género es: http://www.unblogpropio.blogspot.com/
sábado, junio 18, 2005
  YA ESTÁ AQUÍ

Finalmente, lo que usted tanto esperó. Para mirarnos con asombro, para cruzar definiciones de género como quien cruza la calle, para echar relajo, para celebrar cierta masculinidad propia (y cierta ajena), para ser monstruosas (o para dejar de serlo), para preguntarnos ¿qué es ser hombre?, ¿qué es ser mujer?, ¿qué es ser otro?, para desidentificarnos, para mesarnos la (ergo) barba, para desobedecer, para dar la cara, para hacer una travesura, para ser tu espejo empañado, para pasarla bien.

Hoy da inicio La Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbudas.
Casa Refugio Citlaltepetl
(Citlaltepetl 25, col. Condesa)
Sábado 18 de Junio, 2005
18:00 hrs.

Fotografías de Mariano Aparicio (Guadalajara, Jal) e Yvonne Venegas (Tijuana, B.C.).
Foto Intervenida por Amaranta Caballero Prado (Guanajuato/Tijuana).
Estudio Fotográfico In Situ de Maritza López.Video de Adolfo Estrada (Toluca, Mex), Maggie Valencia-Triana (Zacatecas/Tijuana/Madrid), Xóchitl Zepeda-Blouin (Ciudad de México-Paris).Escena Teatral de Elena Guiochins (Ciudad de México), Plagio de Palabras.
Blog "Un Blog Propio" (www.unblogpropio.blogspot.com) del Colectivo La Línea (Tijuana-Madrid-Tierras Altas).
Textos de Cristina Peri Rossi (Uruguay/Barcelona), Vizania Amezcua(Nayarit/Guadalajara/Cd. México), Mónica Mayer (Cd. México), Françoise Roy (Guadalajara), Myriam Moscona (Cd. México), Mónica Nepote (Guadalajara/Cd. México), Noé Morales Muñoz (Cd. México), Amelia Suárez (Toluca), Maggie Valencia Triana (Tijuana/Madrid), Bárbara Colio (Mexicali/Cd. México), Ana Clavel (Cd. México), Elena Guiochins (Cd. México), Francesca Gargallo (Italia/México), Sandra Lorenzano (Buenos Aires/Cd. México/San Diego), Adriana González Mateos (Cd. México), Luis Felipe Lomelí (Guadalajara/Monterrey/Cd. México/Tlaxcala), Carla Faesler (Cd. México), Ishtar Cardona (Veracruz/Cd. México), Amaranta Caballero Prado (Guanajuato/Tijuana), Abril Castro (Tijuana), Cristina Rivera-Garza (Tijuana/Metepec).
Curaduría dirigida por Abril Castro (Tijuana).
Apoyo de Revista Tentación (Alejandro Páez) y Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM. (Marissa Belausteguigoitia), Casa Refugio Citlaltepetl (Philippe Ollé).
Vodka VK cortesía de Humberto González.

PASE A VER A LA MUJER BARBUDA!
ASÍ QUEDÓ POR DESOBEDECER A SUS PADRES!
NO SE LA(S) PIERDA!

--crg 
viernes, junio 17, 2005
  TANGO

La ciudad no eras vos
No era tu confusión de lenguas
ni de sexos
No era el cerezo que florecía -blanco-
detrás del muro
como un mensaje de Oriente
No era tu casade múltiples amantes
y frágiles cerraduras
La ciudad era esta incertidumbre
la eterna pregunta -quién soy-
dicho de otro modo; quién sos.


"Otra vez eros" 1994 
  BARBA EN DEBATE


La-más feminista. 
 
WELCOME TO HAIRY TALES
(A propósito de la Primera Semana Internacional de las Mujeres Barbudas)


I

ADVERTENCIA : Esto no es un cuento de hadas, esta es una Historia de barbadas.(This is a Hairy tale, not a fairy tale. Are you ready?)

ATENCIÓN : Esto no es un ejercicio auto-indulgente que compara los beneficios e inconvenientes del sistema de oposiciones aplicadas a los cuerpos. Esto no es un encuentro con fantasías fetichistas, ni visiones utópicas del concepto de representación, pero sí de su distopía.

CUIDADO : Esto es una irrupción táctica contra los mitos criptoreligiosos que acompañan a la idea de cuerpo y género.

PRECAUCIÓN: No somos drags vaciadas de contenido, ni fashionistas extremas. No somos kitsch-optimistas, ni exhibicionistas vulgares. Somos lúdico-práctico-críticas.




II


Una mujer que es un hombre que es una mujer que es una mujer
que es una mujer
¿Qué es una mujer?



Soy LA-QUE-NO-PIDE-PERMISO
LA-NO-DOY
LA-TAMPOCO-FÍO
LA-QUE-SE-MULTIPLICA
LA-YO-MISMA
LA-REFLEXIVA Y SIN-REVESES
LA-QUE-VA-A-DONDE-SEA
LA-QUE-NO SE CALLA
LA-QUE-SE-DEJA-LA-BARBA
LA-QUE-NO-TIENE-NI-UN-PELO-DE-TONTA.







III


Hairy Tales interroga: ¿Por qué y de qué manera lo que
llamamos ‘hombre’ es OPUESTO a lo que llamamos ‘mujer’?[1]

Dejamos claro que todo significante y significado se rigen por una arbitrariedad que puede ser tomada como liberadora.

Sabemos que el cuerpo ha sido tomado como simulacro político por excelencia, y que el poder opera reprimiendo/ transformando los cuerpos.

Buscamos revertir la represión del cuerpo a través de la intervención lúdica.

Incitamos a deconstruir[2] los ideales de belleza occidentales.

Dislocamos el sistema de oposiciones conceptuales derivado y aplicado a los cuerpos (géneros) que instituye en ellos una hegemonía patriarcal, heteropensante y totalizadora.

Cuestionamos cualquier lógica de la identidad a través de la acción (performance) para así re-trazar al ser y al sujeto.

En suma, con Hairy Tales desenmascaramos las identidades esencialistas de la subjetividad y las normas de género y sexo.[3]




SAYAK/MARGARITA VALENCIA TRIANA
LA LíNEA
MADRID. JUNIO 2005.


BEWARE: BECAUSE THERE IS A HAIRY LADY AROUND EACH CORNER. SMILE.
[1] Nótese que aquí se interroga la palabra opuesto como concepto que presupone una irreconciliación entre sujetos.
[2] Sabemos que el término deconstrucción ha sido objeto de infinidad de interpretaciones, abusos y mal entendidos. En nuestro caso lo usamos apelando a su sentido lúdico y a la vez crítico.
[3] Consideramos apropiado, aunque resulte obvio, dejar en claro que nuestros intereses han sido expuestos múltiples veces con anterioridad en muchos autor@s, sobre todo en aquellos que trabajan con Queer Theory. 
jueves, junio 16, 2005
  LA INQUIETANTE (E INTERNACIONAL) SEMANA DE LAS MUJERES BARBUDAS


Se trata de desmarcar el vello facial, apropiándoselo de formas lúdicas, inesperadas.

Se trata de desmarcar el género, volviéndolo tan flexible y cambiante como es.

Se trata de hacer una travesura. Se trata de pasársela bien.

El caso es que un grupo de narradoras, poetas, dramaturgas, todas de distintas generaciones, estamos participando en la Primera Semana Internacional de las Mujeres Barbudas, la cual dará inicio el 18 de junio en la Casa Refugio Citlaltépetl.

Ahí se exhibirán fotografías barbadas, se leerán textos y se expondrán instalaciones ahora mismo en su proceso de creación. Una parte importante del proyecto consiste en intervenir fotos propias, añadiéndoles barbas a través de un sencillo proceso de photoshop, para luego subirlas a sitios específicos en la red.


www.unblogpropio.blogspot.com

www.cristinariveragarza.blogspot.com

www.amarantacaballero.blogspot.com


Otra parte fundamental del proyecto consiste en posar, con barbas, para una fotografía profesional tomada por Mariano Aparicio. Estas fotos profesionales formarán parte también del manuscrito que esperamos conformar con textos e imágenes barbados.

Fotografías in situ el día de la inauguración. Lleven sus barbas!

Se trata también de llenar nuestros espacios cotidianos con carteles de ciertas mujeres barbadas (escuelas, calles, bibliotecas, antros).

Se trata, si así lo desean, de llevar barba a cualquier plática o foro en que participemos durante esa semana.

Se trata de ser otro de otra de otro.

Se trata de un experimento con la alteridad.

Esta es una invitación.

La inquietante semana de las mujeres barbudas se acerca, se acerca, se acerca...Y, claro, amigos barbados del mundo, uníos!


--crg 
martes, junio 14, 2005
  BARBA EN DESPARPAJO


Esplendorosa y sin peinar. 
lunes, junio 13, 2005
  BARBA AZUL


La barba traduce el color y la palabra. 
jueves, junio 09, 2005
  ALERTA


La barba rodea, los ojos dicen. 
martes, junio 07, 2005
  DESDE MADRÍ


La barba en un perfil junto a ventana. 
lunes, junio 06, 2005
  CLAUDIE DADU


Artiste plasticienne


Art corporel comportemental light interview télévisé : France 5 UBIK 
  TRES HERMOSILLAS BARBAS


Al calor del pelo, en Hermo, siempre: una buena barba
  PENETRANTE Y DIRECTA


La bárba(ra) observa desde la mismísima boca del lobo. 
jueves, junio 02, 2005
  MIRADA BARBADA


De frente, guerrera y a los cuatro vientos. 
viernes, mayo 27, 2005
  ARMONÍA


En quietud la barba posa. 
jueves, mayo 26, 2005
  ELL @ S


¡Comparten las barbas con un rosa hiperchillante! 
miércoles, mayo 25, 2005
  VARONES BARBADOS Y TRES Y CUATRO Y CINCO...


Sin barbitúricos ni barullo barajean la barba
martes, mayo 24, 2005
  ¿LE QUEDA ALGUNA DUDA?

La Gran Barba Sigue Aquí
viernes, mayo 13, 2005
  LA BARBA EN EL PARAÍSO

La Primera Adana.

--crg

 
  ANUNCIAN INQUIETANTE E INTERNACIONAL SEMANA DE LAS MUJERES BARBUDAS

La Jornada, Jueves 12 de mayo de 2005
Reflexión lúdica y transgresora mediante fotorretratos retocados digitalmente
Cristina Rivera Garza y Adriana González Mateos promueven el encuentro Analizarán lo masculino y lo femenino en una sociedad ''compulsivamente heterosexual''
ARTURO GARCIA HERNANDEZ

Símbolo convencional de masculinidad, de autoridad, de sabiduría, la barba será objeto de juego, desmitificación, re-significación, durante la ''Inquietante e Internacional Semana de las Mujeres Barbudas" -promovida por las escritoras Cristina Rivera Garza y Adriana González Mateos- que tendrá lugar en la Casa Refugio Citlatépetl, a partir del próximo 18 de junio.

Se trata de una muestra fotográfica de retratos de mujeres retocados digitalmente con vellosidades faciales. Es parte de una reflexión lúdica y trasgresora sobre lo femenino y masculino, en una sociedad ''compulsivamente heterosexual -palabras de Rivera Garza- donde la vellosidad femenina es inaceptable, monstruosa, motivo de miedo o burla".

La idea germinó en Cristina Rivera ante la obra fotográfica de Zoe Leonard (Nueva York, 1961) y Ana Mendieta (La Habana, 1948-Nueva York,1985). Ambas fotógrafas trabajaron en su momento ''bajo el poderoso influjo de la mujer con barbas".

González Mateos y Rivera Garza expusieron las motivaciones de su proyecto en el contexto de las Jornadas del Colegio de Filosofía, Letras y Humanidades de la Universidad del Claustro de Sor Juana, inauguradas ayer y que continuarán hoy, mañana y el sábado.

A decir de Rivera, la Mujer Barbuda, sea como ''atracción mórbida a la entrada de los circos o como amenaza implícita en tantos productos de depilación", pone en entredicho ''nuestras ideas rígidas de lo femenino y masculino, tergiversándolas sin piedad alguna, con todo el rigor -político y cultural- de la flexibilidad más liberadora".
Se supone -expuso la autora de Lo anterior- que ''desobedeció a sus padres y, por eso, recibió un castigo ejemplar: una barba tupida y oscura que no sólo la marcaría como una no-mujer, sino también, tal vez sobre todo, como una rebelde. Una verdadera desviación. Un fenómeno extra-ordinario.
''Monstruosa por poseer el poder con el que se asocia en Occidente al cabello, especialmente al pelo facial, la mujer barbuda se multiplica desde entonces de moraleja en moraleja como un ente perturbador, un agente lleno de sospecha."

Luego de un intercambio de opiniones sobre el tema, con el propósito, sí, de cuestionar pero también de reírse de sí mismas y de los y las demás, Rivera Garza y González Mateos lanzaron una convocatoria abierta por Internet invitando a las mujeres que así lo desearan a que les enviaran una fotografía ''que nosotras agrandaremos y le colocaremos una preciosa barba o un sutil bigote o lo que tú nos pidas".

Se trata -escribió Rivera Garza en la convocatoria- ''de desmarcar el vello facial, apropiándoselo de formas lúdicas, inesperadas. Se trata de desmarcar el género, volviéndolo tan flexible y cambiante como es. Se trata de hacer una travesura. Se trata de pasársela bien".

Además de la muestra y mesas redondas en la Casa Refugio Citlatépetl, el proyecto incluye la colocación de grandes carteles en espacios públicos y de ''llevar barba a cualquier plática o foro en que participemos durante esa semana".

(Quienes deseen participar pueden enviar su respectiva foto a las direcciones electrónicas: criveragarza@gmail.com, amaranta.caballero@gmail.com o a margarita.valencia@gmail.com)
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--crg 
  CARTA ABIERTA DE ESCRITORAS PERUANAS

Lima, 11 de abril de 2005
En el clima confuso y malevolente que reina en los últimos meses entre diversos autores y grupos literarios, se han publicado varios comentarios encaminados a minimizar el trabajo que las poetas peruanas de la década del ochenta vienen realizando hace más de veinte años.

Cierta crítica sigue empeñada en juzgar a los escritores “por unidad”, y a las escritoras, en cambio, “a granel”, como si estas perteneciesen a un compartimiento estanco homogéneo, ignorando sistemáticamente que se trata de voces individuales y no modulables en una sola frecuencia. Afirmar hoy, por ejemplo, que ciertas voces poéticas de clara personalidad son “epigonales” respecto de otras, no demuestra sino la persistencia de esa ligereza con que se aborda la escritura de las mujeres.

Algunos poetas y críticos sostienen, así mismo, que la poesía escrita por las mujeres o “no existe” o “es un mito”, por “no ofrecer nada novedoso”, por ser “una seguidilla de clisés eroticones”, por ser un “fiasco”, por ser sus autoras “pésimas vates” o por haber sido “sobrevaloradas” por la audacia de sus lenguajes o sus temas. Han dicho, además, que han “matado el pudor”, que han “proclamado su condición de género” y “exhibido sus aventuras sexuales”. Por “decir-lo-que-no-se-debe-decir” han sido vinculadas a poetas anglosajonas tildadas, de modo tan irrespetuoso como infundado, de “mujeres-gárgola”. En el colmo de la actitud despectiva, se ha llegado a afirmar que la importancia que le atribuyeron los medios masivos a las poetas surgidas en la década del ochenta no respondía a sus propios méritos, sino a que los “periodistas y amigos” de las autoras celebraban “las audacias eróticas de sus poetas favoritas con el mismo entusiasmo de quien asiste a un club nocturno”.

Este coro de opiniones que entran en el terreno de la caricatura, no revela una seria valoración crítica y estética, sino simplemente una aversión hacia las mujeres que, desde diferentes temáticas y estilos, se expresan con criterio propio y no con el criterio de quienes preferirían verlas asumir posiciones de sumisión y silencio, tan sospechosamente cercanas a las dictadas por San Pablo en su tiempo (“La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni tomar autoridad sobre el hombre, sino estar en silencio”. Epístola a Timoteo 2, 11-15).

Sin duda, los escritores y críticos que se arrogan la identidad de Robinson Crusoe entran en estado de ofuscación cuando las escritoras no cumplen con el secundario papel de Viernes. Se trata, en fin, de una crítica que por razones personales y prejuicios de naturaleza extraliteraria, no logra acusar recibo de una poesía que fue más allá de lo que se esperaba de la escritura de las mujeres.

Esta actitud, que podría caracterizarse como una especie de “racismo de género”, es lo que la presente carta quiere denunciar, por cuanto implica, de un modo ofensivo, que la entrada de las mujeres en la literatura peruana resta en lugar de sumar. Empeñarse en restar, apuntalando y promoviendo prejuicios y actitudes maledicentes y segregacionistas, no es la clase de polémica entre escritores que necesita nuestro país, tan atrozmente golpeado por la guerra y por sus irresponsables clases políticas. Por todo lo expuesto, las escritoras abajo firmantes decimos: ya basta. Basta de esa lógica cultural que con su tendencia a segregar, su pasmosa mediocridad y mezquindad, se afana por mantener bajo su control las expresiones más limpias y enteras de la productividad verbal: la creación, la literatura, la poesía.


Rossella Di Paolo DNI 08260130.
Carmen Ollé DNI 07584661
Giovanna Pollarolo DNI 06635782
Rocío Silva Santisteban DNI 07822730
Blanca Varela DNI 06627215
Susana Reisz DNI 08235164
Francesca Denegri DNI 06521737
Patricia Alba DNI 08201922
Magdalena Chocano DNI 06451381
Doris Moromisato DNI 06575767
Cecilia Bustamante Pasaporte 015468
Rosina Valcárcel DNI 07330070
Ana María Gazzolo: DNI 0614162
Inés Cook DNI 07274132
Pilar Dughi DNI 07792496
Mariela Dreyfus DNI 07605386
Tatiana Berger DNI 07731870
Victoria Guerrero DNI 09645644
Ericka Ghersi DNI 25714787
Roxana Crisólogo DNI 09133929
Patricia De Souza Pasaporte 0978836
Marcela Robles: DNI 07001861
Carolina O. Fernández DNI 08097946
Gloria Mendoza Borda DNI 29300755
Esther Castañeda DNI 07431034
Yolanda Westphalen R. DNI 07944939Grecia Cáceres Pasaporte 0398696
Gaby Cevasco DNI 07225446
Rocío Castro Morgano DNI 07993807
Violeta Barrientos DNI 09816811
Doris Bayly DNI 10278456
Elba Luján DNI 08265468
Sui-Yun (Katie Wong Loo de Geitz) P. 4025323270
Ana Luisa Soriano DNI 06681752
May Rivas de la Vega DNI 08195439
Bethsabé Huamán DNI 07536772
Rosario León Rhandomy DNI 09409147
Irma del Águila DNI 09298317
Leda Quintana Rondón DNI 07484342
Irene Cabrejos DNI 08264308.
María Elisheba Fuenzalida Bustamante DNI 40066627


--crg 
jueves, mayo 05, 2005
  PURA DESOBEDIENCIA (BIS)


Y así quedó por desobedecer a dios.

Y así quedó por desobedecer al diablo.

Y así quedó por desobedecer a la malinche.

Puesn!

--crg 
miércoles, mayo 04, 2005
  PURA DESOBEDIENCIA


Y así quedó por desobedecer al establishment.

Y así quedó por desobedecerse hasta a sí mismo.

Y así quedo por puro gusto a la desobediencia.

--crg 
  IMÁGENES PARA UNA GENIAL-LOGÍA DE LA PRE-HISTORIA DE LAS MUJERES BARBUDAS II


La Inquietante (e Internacional) Semana de las Mujeres Barbadas empieza efectivamente el 18 de junio, pero eso no quiere decir que ésta sea la primera aparición pública, y escandalosa, de las susodichas. He aquí otra prueba documental de que las barbadas merodean por ahí--en los circos, por supuesto, a donde van a dar acusadas de desobediencia, pero también en los escenarios, sin acusación alguna, aunque también a causa de la desobediencia. Aquí una fotografía de Fernando Moguel de una escena de Plagio de palabras, una obra escrita por la dramaturga, y también orgullosa barbada, Elena Guiochins.

--crg 
martes, mayo 03, 2005
  MONTERROSIANA


Y cuando despertó, la barba seguía ahí.

--crg 
lunes, mayo 02, 2005
  EL VENDAVAL DEL VELLO


Ir como si verdaderamente huyera
como si ir fuera ir, como voy volteo

No eras tú que venías
No era tu vello el vendaval


"(secuencia muscular)", Boca perdida (Toluca: Bonobos, 2005), 69. Laura Solórzano.

--crg 
  PURA DESOBEDIENCIA


Por desobedecer a sus padres.

Por desobedecer a la verdura.

Por desobedecer a la ley.


--crg 
miércoles, abril 27, 2005
  LORENTANANZA


Hasta las Barbonas saben mirar lánguidamente.


--crg 
martes, abril 26, 2005
  EN EL INICIO ERA LA BARBA: MADRID
FESTIVAL DE POESÍA:2005 POETAS POR KM2

Cafetería de los cines alphaville Sábado 23 de Abril, 2005,
desde las 19:00 hrs.

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viernes, abril 22, 2005
  NOSOTRAS QUE NOS QUEREMOS TANTO

De tal barba, tal barbilla.

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viernes, abril 15, 2005
  UNA CUMBIA UN TANTO CUANTO PELIAGUDA


Vella, velluda, velludita.

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miércoles, abril 13, 2005
  BARBA DESAFORADA


Y sin embargo, sigue creciendo
(faltaba más!).


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martes, abril 12, 2005
  LA BARBA ES UN PEQUEÑO LUJO

Pero definitivamente lo valgo.

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  TRANS-GENÉRICA


¿Puede una Caballero ser un caballero?


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lunes, abril 11, 2005
  NACIMIENTO BÁRBA-RO


La hija de la Señora Barba (con la manos arriba) (de pura felicidad).


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  LA BARBA TAMBIEN ES EL ORIGEN DEL MUNDO


Lo dice Ana Couvert.

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  PONGAMOS QUE HABLO DE MADRID

¡Esta chica no tiene un pelo de tonta!


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viernes, abril 08, 2005
  POST-IZO


¡¡Pero qué bárba-ra!! 
jueves, abril 07, 2005
  DESCÚBRALO USTED MISM@



Podría haber un Punto G justo bajo la barba.


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miércoles, abril 06, 2005
  ASOMO DE BARBA


Si el hombre tiene barba, ¿están la barba y el hombre en estado natural?


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martes, abril 05, 2005
  LA VIRILIDAD HOY EN DÍA


Mujer de pelo en (casi) pecho.


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  POST-ESTÉTICA BIS



Una Shiva (loca) en un Salón de Velleza...

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lunes, abril 04, 2005
  ORÍLLESE A LA ORILLA

Tenemos la presospecha de que lleva barba, damita. ¡Y aquí están los vellos de la posconfirmación!

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sábado, abril 02, 2005
 

PREGUNTA LOBA


Si un hombre se pone barba ¿muestra su verdadero rostro? 
viernes, abril 01, 2005
 

PELIGARIA


Santa Barbona, ¡ruega por ellas!

Santa Barbona ¡que les rueguen a ellas!


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jueves, marzo 31, 2005
  CITA PICTO-PILOSA


Neo-Gioconda (Velli)


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miércoles, marzo 30, 2005
  NEO-DICHOS MEXICANOS


Si ves a tu vecina en barbas, pon las tuyas en internet.


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martes, marzo 29, 2005
  POST-ESTÉTICA

Vellísima barbona.

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PREGUNTA DE PELOS

Si una mujer se pone barba, ¿muestra su verdadero rostro?

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LEMA



Las barbudas somos vellísimas.


-Amaranta 
  ATENCIÓN

LA INQUIETANTE SEMANA DE LAS MUJERES BARBUDAS

Se trata de desmarcar el vello facial, apropiándoselo de formas lúdicas, inesperadas.
Se trata de desmarcar el género, volviéndolo tan flexible y cambiante como es.
Se trata de hacer una travesura.
Se trata de pasársela bien.

El caso es que amiguerrilleras de Madrid, Tijuana y Tierras Altas estamos organizando la Primera Semana Internacional de las Mujeres Barbudas.

Participar es sencillo: manda una foto tuya a:
criveragarza@gmail.com (si estás en la zona Tierras Altas de México),
a amaranta.caballero@gmail.com (si estás en la zona Frontera México-Estados Unidos),
a margarita.valencia@gmail.com (si estás en la Zona Madrid).

En cada uno de esos puntos nosotras agrandaremos las imágenes y les colocaremos una preciosa barba o un sutil bigote o lo que tú nos pidas.

Se trata de llenar nuestros espacios cotidianos con estos carteles (escuelas, calles, bibliotecas, antros).

Se trata de llevar barba a cualquier plática o foro en que participemos durante esa semana.

Se trata de ser otro de otra de otro.

Se trata, puesn.

La inquietante semana de las mujeres barbudas se acerca, se acerca, se acerca...

Y, claro, amigos barbados del mundo, uníos!

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jueves, marzo 10, 2005
  SÉ LATÍN (METAFÓRICAMENTE) Y ME LA PASO BIEN

[Texto presentado en Mujer que sabe latín, uno de los paneles en los que se celebró la obra de Rosario Castellanos en la Feria del Palacio de Minería]

I. LA RISA CASTELLANA

Debo confesar, por principio de cuentas, que a mí me gusta la risa castellana. Esa filosa ironía carente de autocomplacencia que caracteriza, por ejemplo, el poema que ella intituló Auto-retrato, o la desparpajada hilaridad que provocan las presencias paródicas de mujeres míticas, mexicanas y no, incluidas en la farsa que escribió cuando ya era embajadora de México en Israel: El eterno femenino. Como a las escritoras en general, a Rosario Castellanos se le ha acusado con cierta sospechosa frecuencia de ser demasiado sensata en sus ensayos, demasiado azotada en cuestión de amores, y demasiado severa en sus juicios. Se le ha acusado, en otras palabras, de escribir buenos ensayos, de componer poemas de contenido amoroso, y de tener ideas sobre el mundo que la rodeaba. Se le ha acusado, todavía en otras palabras, de saber latín (metafóricamente y no). Se le ha acusado, y cualquier lector más o menos despistado de la obra de Castellanos lo sabe bien, falsamente. No hay más que asomarse a algunos de los textos de Álbum de familia, varios de sus poemas más últimos, y la farsa que no llegó a publicar en vida para saber que, a la manera de Bajtín, Castellanos se sirvió del humor para revertir de manera crítica y lúdica ciertos mitos genéricos y también raciales de la sociedad mexicana de medio siglo. Sabía dolerse, como lo han hecho otros y otras debido, digámoslo con tranquilidad, a las imperfecciones del mundo en que vivía y, si no me equivoco, en que todavía vivimos, pero también, o tal vez precisamente por eso, sabía reírse. Docta, sabihonda, autocrítica, creyéndose-más-poco-de-lo-que-era, Castellanos tuvo el buen tino de llevar a cabo un ambicioso proyecto en la fase última de su vida: el de sobreponer una pluralidad de voces jocosas, ilegítimas, femeninas, pretenciosas, sarcásticas, hilarantes, a una historia mexicana rígida, varonil, solemne, severa y oficialista.


II. SABER LATÍN Y REÍRSE MUCHO

Es tan sabida la segunda parte del dicho, tan transparente, tan obvia, tan implacable, que nadie en su sano juicio tendrá porque decir en voz alta que mujer que sabe latín, ni se casa ni tiene buen fin. Heme aquí pues, diciéndolo en voz alta, desacatando el silencio y mostrando, una vez más, un juicio un tanto cuanto poco sano. Como muchas, oí la primera parte de la frase cuando era niña pero, como pocas, vivía en un medio en que la segunda parte no era ni obvia ni transparente ni mucho menos implacable. Tuve, quiero decir, que preguntar. No recuerdo a ciencia cierta quién me dio la respuesta, pero sí recuerdo que fue demasiado tarde. Leía ya con una adicción que no me ha dejado hasta este momento y pensar, que era imaginar y evocar y avizorar y criticar y citar, me resultaba ya sumamente placentero. Cuando esa voz que, sospechosamente, no recuerdo, me hizo saber que el peligro consistía en no iba casarme y en que no tener buen fin, estallé en algo que ahora denominaría sin titubeo alguno como una Risa Castellana. No me importó entonces como no me importa, después de dos matrimonios, ahora. Aunque lo del buen fin todavía está en debate (supongo que el último veredicto no debe llegar sino hasta que deje de respirar) debo confesar que, a pesar de saber latín (metafóricamente, claro está), me la paso bastante bien.Digo esto porque el dicho, según entiendo, pervive. Porque otras, las que empiezan a encerrarse en sus cuartos para pasar largas horas perversas leyendo libros o las que ya se sacan 10 en las escuelas, todavía escuchan, según me dicen, tanto la primera como la segunda parte del famoso lema. Lo digo porque, francamente, dicho sea con toda honestidad, El famoso dicho no es cierto o no siempre o no de ésa manera. Lo digo en voz alta, mostrando mi acostumbrada falta de juicio, porque, como lo dijo precisamente Rosario Castellanos en aquel umbral que nunca cruzó, debe haber otra forma humana y libre de ser—una forma humana y libre de ser en que la cual el saber y el placer no constituyan opciones excluyentes.


III. EL EXTRAÑO CASO DEL HOMBRE CULTO Y LA MUJER LIBRESCA

La situación, aunque común, no deja de ser inquietante.Un hombre y una mujer leen. Leen mucho. Hablan sobre lo que leen todo el tiempo, de manera obsesiva, apasionada, beligerante. Discuten lo leído y lo por leer. Arman líos sobre un párrafo, una oración, una letra. El hombre y la mujer escriben.Ergo: El hombre es un individuo culto. La mujer es una tipa libresca.


IV. EL ETERNO (PERO BIEN ETERNO) FEMENINO

Los que leyeron El Eterno Femenino saben que por ahí desfila Eva, quien se decide a comer la famosa manzana porque la alternativa era una vida absolutamente aburrida con un Adán más bien asustadizo; La Malinche, más astuta y manipuladora de lo que Cortés y todos sus hijos bastardos, al decir de Paz por supuesto, habrían querido o imaginado; y hasta una Rosario de la Peña que desdice o cuestiona punto por punto el Nocturno que le dedicó Manuel Acuña. Este acto de ventrilocuismo histórico, tan en boga en nuestros posmodernos y paródicos tiempos, le permitió a la Risa Castellana subvertir estereotipos y cuestionar mitos del pasado. Supongo que los habitantes del futuro harán algo similar con lo que sucede hoy. Alguien tendrá que describir, jocosamente, la manera en que Gloria Trevi se convirtió en una mártir de Mex-América, por ejemplo; y alguien más pasticherá a Ana Guevara y toda la ambigüedad genérica del caso o nos hará pensar en algo más con la versión mexicana, y aumentada, del tatcherismo colonial encarnada ni más ni menos que en lo que era entonces la primera dama. La lista crecerá, sin duda alguna. Pero ya entrados en gastos, válgame dios, ¿para qué esperarse hasta el futuro y no empezar el mismísimo día de hoy?

¿Qué hacen estas cuatro escritoras en un homenaje a Rosario Castellanos, por ejemplo?


V. LO QUE ME HABRÍA GUSTADO

En autorretrato, Castellanos se autodefine como una señora que, entre otras cosas, ve hacia un parque a través de una ventana pero no cruza la calle para caminar en él o para respirar otros aires. Pienso en eso mientras escribo este texto. Pienso en lo mucho que me habría gustado que lo hiciera.

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martes, marzo 08, 2005
  HOY, INVITACIÓN

Comunicado de Prensa
Encuentro Binacional de narradoras y poetas.

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través del Centro Cultural Tijuana, invita al Encuentro Binacional de narradoras y poetas, con la participación de Rae Armantrout, Eileen Myles, Mayra Luna, Amaranta Caballero, Mariana Martínez y Claudia Morfín, el martes 8 de marzo, a las 7:00 p.m., en la Sala de Lectura.

Escritoras de ambos lados de la frontera, expondrán sus trabajos literarios en torno a la mujer en el Encuentro Binacional de narradoras y poetas, como parte del ciclo Festejando a la mujer, *Cuando habla la mujer/ el olvido enmudece.


Eileen Myles.

Ha escrito cientos de poemas desde 1974. La revista Bust la llamó La estrella de rock de la poesía moderna, y para el diario The New York Times ella es una figura culta perteneciente a una generación de mujeres post-punk, formadora de literatura vanguardista. Publishers Weekly declara que en su nuevo libro Skies, ella es una informante nativa de la vida punk de las calles. De 1977 a 1979, editó la revista de poesía Dodgems.


Rae Armantrout.

Su poesía ha aparecido en diversas antologías. Sus escritos se encuentran en los archivos de la Universidad de Stanford. Ha publicado ocho libros de poesía: Extremities (1978), The Invention of Hunger (1979), Precedence (1985), Necromance (1991), Couverture (1991), Made To Seem (1995), The Pretext (2001), y Veil: New and Selected Poems (2001); en prosa publicó True, en 1998.


Amaranta Caballero Prado.

Nació en 1973 en Guanajuato, Gto. Cursó la carrera de diseño gráfico en la Universidad de Guanajuato. Ha participado en varios encuentros, y recibió la beca del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes en el género de poesía. Ha colaborado en revistas como Alforja, Blanco Móvil, Tierra Adentro, Yubai, Los Flamencos No Comen; Las Antologías: Creación Joven, (Tierra Adentro, 1997), Poesía (CONACULTA, 1999) y La tentación de Orfeo (Ed. La Rana, Gobierno del Estado de Guanajuato, 2001). Algunos de sus poemas aparecen en el libro Tres tristes tigras (Desde esta esquina), de la colección editorial del CECUT, en coautoría con Mariana Martínez y Teresa López Avedoy. Su libro más reciente es Bravísimas bravérrimas, de Ediciones de la esquina.


Mariana Martínez Esténs.

Nació en 1979 en la Ciudad de México. Estudió la licenciatura en ciencias de la comunicación en la Universidad Iberoamericana, y también ha cursado estudios en la Universidad Católica Dámaso A. Larrañaga en Montevideo, Uruguay. Ha colaborado en revistas de Tijuana como Existir y Lobos de Mar. En 2001 publicó el poemario No tengo texto ni piel ni mirada (2001). Su trabajo literario se ha combinado con la ilustración, el cortometraje y la fotografía, y se ha involucrado con varias instituciones en actividades relativas al trabajo social. Algunos de sus poemas aparecen en el libro Tres tristes tigras (Desde esta esquina), de la colección editorial del CECUT, en coautoría con Amaranta Caballero y Teresa López Avedoy


Claudia Morfín.

Estudió la licenciatura en Lengua y Literatura de Hispanoamérica. Es escritora, poetisa y cantautora, ha participado en grupos musicales como Quinta reunión, Nona Delichas y Vía Musgo, y publicado en varios suplementos culturales de la región.


Mayra Luna.

Originaria de Tijuana (1974). Escribe narrativa, ensayo, poesía y traducción. Ha publicado en la antología de cuentos Border pop (SM, 2004) y en revistas como Textos, La línea, Replicante y La tempestad. Actualmente estudia una maestría en psicología.

La entrada a este evento es gratuita. Para mayor información comunicarse a los teléfonos 6879636 y 37.

El Centro Cultural Tijuana espera contar con su presencia a este evento, un encuentro de narradoras y poetas que, desde una perspectiva femenina, escriben para enmudecer el olvido y permanecer en la memoria del lector. 
  Algunos apuntes sobre el feminismo

--Margarita Valencia Triana

 
miércoles, marzo 02, 2005
  ATENTA INVITACIÓN

Presentación del proyecto editorial Ediciones de la Esquina, como parte del ciclo Hecho en Tijuana.

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, a través del Centro Cultural Tijuana, invita a la presentación del proyecto editorial De la Esquina, como parte del ciclo Hecho en Tijuana, con la participación de Amaranta Caballero Prado, Margarita Valencia Triana, Omar Pimienta, Roberto Partida y Javier Guerra, el jueves 3 de marzo, a las 7:00 p.m. , en la Sala de Lectura.

El ciclo Hecho en Tijuana surgió con la finalidad de impulsar y difundir el trabajo artístico realizado por los creadores tijuanenses y los artistas que radican en la ciudad. Desde el 2000 este programa ha alojado a diversos artistas multidisciplinarios, programas de radio de corte juvenil como staff radio y horizontes juveniles, asícomo la presentación de la obra de los escritores más importantes de la localidad. Hecho en Tijuana se reanuda con la presentación de Ediciones De la Esquina.

Ediciones De la Esquina surge como un proyecto conjunto de las integrantes de La Lí­nea: Abril Castro, Amaranta Caballero Prado, Gabriela Juárez Romero y Margarita Valencia Triana, en colaboración con el grupo Pressless y su proyecto editorial Anortecer, conformado por Javier Guerra, Roberto Partida y Cristian Zúñiga.

La Lí­nea/Pressless es un vínculo en el que los intereses comunes se dan a favor de la escritura creada por jóvenes. Convergen de manera directa en el medio impreso y en la difusión cultural realizada en esta ciudad. De la esquina es un espacio donde se promueve la escritura de jóvenes creadoras y creadores en todos los géneros literarios: poesí­a, narrativa, cuento, prosa poética, aforismo, ensayo, etc.

Esta nueva editorial, con el objetivo de ser una alternativa para la promoción de la lectura, inicia su labor con la presentación de los libros Jueves Fausto, de Margarita Valencia Triana, Braví­simas bravérrimas, de Amaranta Caballero Prado, y Primera persona: Ella, de Omar Pimienta; publicaciones que se enmarcan en el ciclo Festejando a la mujer, *Cuando habla la mujer/ el olvido enmudece, por ser obras que escritas o dedicadas a la mujer.

La entrada a este evento es gratuita.

Para mayor información comunicarse a los teléfonos 6879636 y 37.El Centro Cultural Tijuana con este tipo de actividades se une al esfuerzo de encaminar a México hacia un paí­s de lectores, uno de los objetivos planteados en el Programa Nacional de Cultura 2001-2006. 
miércoles, febrero 23, 2005
 

Julia Kristeva
La gramática de la subjetividad



El problema del sujeto es fundamental en nuestros días, por ello aquí se presenta una de las respuestas que se han fraguado a tal propósito, a través de la exposición de las ideas que Julia Kristeva tiene sobre él. Se aclara que esta exposición no desea ser exhaustiva sino brevemente explicativa.

En primer lugar haremos una puntualización sobre un tema de Paul Ricoeur, para enlazarlo después con el discurso Kristevano sobre la narración y la subjetividad. Aclarado esto proseguimos entonces a exponer brevemente las restricciones semióticas de la narratividad.[1]

Estas restricciones son importantes porque tanto Ricoeur como Kristeva emplean la teoría de la narración / ficción, para hablar del sujeto —entendido más allá del concepto del personaje— como un proceso de autoconstrucción a través de la narración.
Ahora bien las restricciones semióticas más importantes para nuestro propósito son las siguientes:

  1. Una lógica de la narración: Se debe dejar claro lo que los “personajes” —quienes nos narran sus historias-vivencias, en el caso del psicoanálisis— pueden hacer, cuales son sus funciones en la narrativa y en SU narrativa. Es decir, sus funciones narrativas posibles y sus contenidos en la narración, cuidando de que estos mantengan cierta coherencia entre “el personaje” y su contexto.

  2. Aplicar el concepto de reflexión crítica a la narración.

  3. La narración debe permitir alternativas y elecciones: Esto es fundamental, ya que la narración no siempre desembocará en un final cerrado; porque si bien es cierto que su marcha puede ser progresiva, ésta no necesariamente alcanzará el éxito o llegará a una conclusión satisfactoria. Los vuelcos en la narración nos llevan una formulación más auténtica, compleja e integral de la identidad personal.

En la narración debe darse una “secuencia elemental”. Para toda narración son necesarias tres fases:

La situación que abra una posibilidad
La actualización de esta posibilidad
El desenlace de la acción

Esta serie de opciones cumple un doble carácter: necesidad regresiva / contingencia progresiva. Por medio de la necesidad regresiva se da cabida al pasado como elemento fundamental, aceptando el concepto de memoria como parte integral de la identidad personal pero sin anclarse en él, sino dando movilidad y posibilidad a la narración hacia el futuro. Es decir, la necesidad regresiva conserva al sujeto afirmado que se fue y se es, pero que la vez esta en evolución, en proceso y transición por medio de la contingencia progresiva; pasando así de las secuencias elementales (pasado) a las secuencias complejas (pasado + presente= futuro) que nos permiten una mejor formulación del sujeto.

Sin duda, un componente esencial en la construcción de la narración se enraíza en la estructura de la lengua —como bien lo dijo Wittgenstein Lenguaje-pensamiento-mundo forman una tríada indisoluble— por ello, toda narración debe ser examinada desde la lingüística y la semiótica. Ya que como es sabido a menor conocimiento de la lengua, menor posibilidad de pensarse y formularse. Esto tiene como consecuencia directa un hueco en la realidad y en la acción, por tanto puede desembocar en mutismo y/o en narraciones incompletas. Cortando así la posibilidad de responder al problema del sujeto.

Expuesto lo anterior pasamos al pensamiento de Julia Kristeva y La gramática de la subjetividad, donde formula una relación directa entre Lenguaje, Sujeto y Sociedad.


Introducción


Julia Kristeva. Nacida en Sofía (Bulgaria) en el año de 1941, radicada en Paris (Francia) desde 1965. Actualmente, Profesora de Lingüística en la Universidad de Paris VII, Denis Diderot, donde dirige el Doctorado en Ciencias del Texto.

Su obra es multidisciplinar. En dialogo con el psicoanálisis, la filosofía, la poesía, la antropología y la lingüística. Este amplio intercambio y exploración entre disciplinas la llevo a desarrollar fecundamente SU historia y conceptualización de la subjetividad.


Teoría del Sujeto
Teoría des-centrada


En Semiótica (1969) sienta las bases de una “ciencia nueva” —aunque seria mejor decir una nueva propuesta, una alternativa viable para el problema del sujeto— donde sitúa al sujeto en el texto y en la historia. En La revolution du langage poètique (aun sin traducción al español) refuerza los postulados de Semiótica y profundiza las relaciones entre lenguaje, sujeto y sociedad.

En semiótica nos dice que es posible usar el término narración como forma de adscripción y formulación del sujeto en sí mismo y en la Historia. Está conciente de que el término narración llega a ser problemático en base a que sus raíces directas lo apuntalan como parte de un género literario; sin embargo, Kristeva asegura que tanto la palabra narración como el concepto literatura tienen un alcance basto que no sólo se circunscribe a lo que oficialmente entendemos como Literatura o narración, es decir, ambos concepto deben ser entendidos en un sentido muy amplio pues “es considerada como “literatura” la política, el periodismo, y todo discurso en nuestra civilización fonética.”[2] , lo mismo pasa con el concepto de narración que puede re-situarse y ser una de las bases para explicar el problema de la construcción del sujeto en la historia, entendiendo que esta historia del sujeto no se limita a lo literario, y sin embargo, no lo excluye.

Llama la atención que Kristeva a pesar de ser contemporánea y, en algunos casos, amiga de los pensadores posmodernos — fue miembro de la revista Tel Quel— mantiene y propone un discurso que busca instaurar soluciones al problema del sujeto desde una postura comprometida y propositiva, integrando métodos antí-ortodoxos y dándole preponderancia dentro de la filosofía a la simbiosis entre ésta y la literatura. Es también destacable, que aunque la obra de Kristeva esta formada por un mosaico-critico-temático muy diverso, ella da gran peso a la emergencia de la subjetividad, el proceso de la construcción de ésta y las relaciones del sujeto con la creación.

Kristeva organiza la construcción de la subjetividad desde los conceptos de Lenguaje Semiótico, la Jorá y Semanálisis. Así, para entender dicha construcción es necesario desglosar estos términos.

Lenguaje Semiótico: El elemento semiótico es la pulsión corporal pues se descarga en el significado. Lo semiótico se asocia a los ritmos, a los tonos, y al movimiento, al cuerpo materno, y a lo pre-verbal. Es previo a la diferenciación entre femenino y masculino.

Jorá: Término tomado de Platón. El espacio prelingüístico por excelencia se convierte en el foco de su concepto sobre lo semiótico.

Semanálisis: Palabra acuñada por Kristeva para definir su tipo de análisis lingüístico. Alienta la heterogeneidad de la lengua mas que la homogeneidad del modelo lingüístico convencional.

Simbólico: Corresponde al dominio de la identidad y del juicio; sigue cronológicamente al plano semiótico, es posedípico. El elemento simbólico del significado se asocia a la gramática y a la estructura del significado, ya que las palabras tienen significados de referencia debido a la estructura simbólica de la lengua. Sin el plano simbólico todo significado sería interferencia pero sin el semiótico todo significado sería vacío. El significado requiere del nivel semiótico y del nivel simbólico: no hay significado sin una cierta combinación de ambos.

Ahora, se abren directamente las preguntas: ¿Cómo se escribe a un ser?, ¿Cómo se auto-escribe un sujeto, para devenir tal?. Aquí, la respuesta viene dada con el concepto de cuerpo, ya que éste es un elemento importante porque es el primer limite y a la vez contacto que tenemos hacia lo externo, hacia el Otro. En la teoría del sujeto de Kristeva el cuerpo no es relegado, ni sobrevaluado frente a la razón, mas bien se les ve ambos como parte de una unidad integral capaz de generar un discurso del sujeto en su conjunto y equilibrio.

Es importante destacar que tanto mujeres como hombres somos “seres del discurso” y por ello es elemental llevar de nuevo al cuerpo a éste campo, pues es bien sabido que lo externo influye en lo interno y viceversa. Por ello, Kristeva re-explora el concepto del cuerpo y lo aúna con el concepto de lo Materno, que no esta propiamente referido al cuerpo femenino sino que es empleado para dar un ejemplo claro de la construcción del sujeto, es decir, lo Materno actúa como: “[...]el cuerpo maternal funciona entre la naturaleza y la cultura, [...] Kristeva utiliza el cuerpo maternal con su dos-en-uno u otro dentro como modelo para las relaciones subjetivas. Como el cuerpo maternal cada uno de nosotros somos lo que ella llama un-sujeto-en-proceso.”[3]


El sujeto-en-proceso


Leer la construcción de la subjetividad, organizada por Kristeva desde el concepto del lenguaje semiótico y la Jorá, representan los puntos medulares para develar al sujeto-en-proceso. La propuesta de Kristeva está en la incitación a socavar la raíz del lenguaje para encontrar la matriz del sujeto. Así, esta teoría creativa/conflictiva sitúa al sujeto-en-proceso en punto de partida cuyo espacio es irrepresentable. Este espacio corresponde al ámbito pre-verbal, inaudible, dominio de lo gestual, previo a la diferencia mujer-hombre; en este núcleo teórico se funda la Jorá semiótica —cora, del griego: espacio, lugar— donde según el semanálisis se constituye la subjetividad.

El semanálisis interroga a la materialidad misma del lenguaje hasta pulverizarla, hasta retrocederla a su origen: lugar previo y exterior al sujeto, pura pulsión, campo de lo semiótico por excelencia, “musical”, pre-verbal, anterior a todo signo, a cualquier posición del sujeto en el lenguaje y, por tanto, precedente al ego, al orden simbólico

Conocedora de Freud, Kristeva no postula una subjetividad fracturada por el deseo, en cambio señala la noción del sujeto-en-proceso, como sujeto puesta a prueba, mutante, en transito permanente, que se desliza desde lo semiótico a lo simbólico y de viceversa, en un proceso de avance y regresum intermitente.




Para Kristeva la subjetividad humana se estructura sobre el armazón del sujeto-en- proceso que se constituye por el orden simbólico y a la vez por la subversión de éste. En la confrontación semiótico/simbólica se desencadena el estallido del significante, el quebrantamiento del significado, la pulverización del sentido y el advenimiento del lenguaje poético, del goce, deviniendo así la construcción de la subjetividad. Es importante aclarar que este sujeto no carece de racionalidad.


El valor de la memoria


Retomando a Freud, Kristeva establece el valor de la memoria (anamnesis), la memoria sepultada en lo inconsciente o depositada en la historia personal, para integrarla en la narración o construcción de la subjetividad, dicho elemento puede cristalizar en la escritura del texto que somos como sujetos pues “{La médula de la narratividad esta en el salto} en el que el querer-decir se transforma en el poder-escribir procediendo así a la desmitificación de lo verosímil”[4]. Y admitiendo que el sujeto que así se narra no carece de conocimiento, saber y racionalidad.


Cierta verdad subyace a todo lo que es enunciado


El valor de la construcción del sujeto es evidente hasta este punto, no obstante cabe aclarar que dicha construcción no se da de forma arbitraria, caprichosa o sinsentido, sino que por el contrario, en la interrogación del lenguaje y su pulverización subyace uno de los elementos más importantes para toda construcción, tanto del sujeto como de su narración, este elemento es: la búsqueda del sentido, pues como lo enuncia Kristeva:


[El] querer-decir, [es] por lo tanto, proporcionar un sentido que, sea refiriéndose a un objeto, sea refiriéndose a una norma gramatical, es un conocimiento, un saber (incluido en su meta-racionalidad); cierta verdad subyace a todo lo que es enunciado; el lenguaje es siempre un saber, el discurso es siempre un conocimiento para que el pronuncia o escucha el habla en la cadena comunicativa.[5]


De esta manera es evidente que la construcción del sujeto a través de la narratividad se preocupa por el dar sentido, tanto al concepto de sujeto como al sujeto en sí mismo.


Conclusiones

  1. Es importante resaltar que la teoría de la narratividad, en general, tiene restricciones, es decir, puntos de apoyo que ayudan a encauzar el discurso, para que éste no se transforme en un descentramiento a-crítico donde Todo vale.

  2. Todo proceso de narratividad debe ser crítico, abierto y dispuesto a la auto-revisión e combinación de elementos para lograr una teoría del sujeto con mayor capacidad integradora y, por lo tanto, más rica y adecuada.

  3. El problema del sujeto es irreductible a la simple lucha-dicotomía Cuerpo vs. Mente.

  4. La construcción de toda narración se enraíza en la estructura de la lengua: Lenguaje-pensamiento-mundo forman una tríada indisoluble.

  5. Para la construcción de la respuesta más acertada o aproximada sobre el problema del sujeto debemos olvidarnos de las parcelaciones del conocimiento y los antagonismos entre las disciplinas. Ya que el sujeto se construye en el intercambio y la vivencia de todas éstas. El sujeto no es un concepto unidimensional, sino proteíforme.

  6. El concepto de narración no sólo se circunscribe a lo que oficialmente entendemos ello.

  7. Rescatar y aplicar la simbiosis que se da entre el cuerpo y la razon en la teoria Kristevana, donde el cuerpo no es relegado, ni sobrevaluado frente a la razón, y donde mas bien se les ve ambos como parte de una unidad integral capaz de generar un discurso del sujeto en su conjunto y equilibrio

  8. Dejar claro que el lenguaje es anterior a la sexualiación del sujeto, pero sin omitir un proceso previo de toma de conciencia y reconocimiento de que el cuerpo sexuado determina las narraciones que se hacen del sujeto.

  9. Re-pensar e integrar el concepto de lo materno como una buena ejemplificación de la construcción del sujeto como un ente y/o concepto en gestación. También rescatar la noción de lo materno en Kristeva, reconociendo a este concepto como un concepto que se centra en las funciones del sujeto desde una postura no falocéntrica y re-significada.

  10. Re-volver al poder y al uso del lenguaje como una forma de significancía lúdica y comunicativa, aunque reconociendo sus limites.


----Margarita Valencia Triana



Bibliografía Básica.



Kristeva, Julia. Semiótica. Vol. I y II, Espiral/ensayo, 2da ed. España, 1981.

Kristeva, Julia. La revuelta intima. Literatura y Psicoanálisis. Eudeba, Argentina 2001.

Kristeva, Julia. Sentido y sinsentido de la rebeldía. Literatura y psicoanálisis. Editorial Cuarto Propio, Chile, 1999.

Paris, Diana. Julia Kristeva y la gramática de la subjetividad. Ed. Campo de Ideas, España, 2003.


Bibliografía Complementaria

Ricoeur, Paul. Tiempo y Narración. Vols. II Y III, Siglo XXI editores, México, 1995 (vol. 2)/ 1996 (vol.3)

Paul Cobley y Litza Jansz. Semiótica para principiantes. Era Naciente, Argentina, 2001.

[1] Ricoeur, Paul. (1984/1995). Tiempo y Narración. Vol. II, en Siglo XXI editores, Págs. 420-468.
[2] Kristeva, Julia. (1981) Semiótica. Vol. II, Espiral/ensayo, 2da ed. Pág. 7.

[3] Paris, Diana. (2003). Julia Kristeva y la gramática de la subjetividad. Ed. Campo de Ideas, España,.Pág. 83.


[4] Krsiteva, Julia. Op. Cit. Pág. 9.
[5] Ídem.

 
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